Nada de qué quejarse
Traducido automáticamente.
El barco estaba en buen estado, se atendieron todas nuestras solicitudes especiales (check-in temprano, check-out temprano, etc.).
Los únicos pequeños puntos de crítica se refieren a la construcción del propio barco (traveller extraño, tensores de soga del mayor inservibles, luz de cartas en la mesa de navegación solo funciona junto con las luces de navegación) y para eso habría que hablar con Dufour, lo cual el charterista ya ha intentado sin éxito.
Fue un tour súper relajado, sobre todo gracias a la atención integral del charterista y GlobeSailor. ¡Ambos pulgares arriba y siempre encantados de repetir!